El Festival Rosas y Serenatas llenaron de música, emoción y tradición la Plaza Principal de Atotonilco el Alto, consolidándose como una de las celebraciones más significativas para las familias atotonilquenses, al rendir homenaje al amor y a las costumbres que forman parte de la identidad del municipio.
En una de las noches más especiales del programa, el público disfrutó de la emotiva puesta en escena “El amor aprendió a esperar”, que transmitió un mensaje de esperanza y sensibilidad, así como de la destacada participación de la Rondalla Romántica de Atotonilco, cuyas interpretaciones evocaron recuerdos y reafirmaron que el amor también se expresa a través de la música.
Las tradicionales serenatas desde el kiosco volvieron a ser el corazón del festival, permitiendo que nuevas generaciones vivieran la experiencia de dedicar y escuchar canciones que han marcado historias a lo largo del tiempo. Entre aplausos, sonrisas y momentos entrañables, la Plaza Principal se convirtió en un espacio de convivencia, unión y orgullo por las raíces culturales de Atotonilco el Alto.
Con una amplia participación ciudadana y un ambiente lleno de alegría, el Festival Rosas y Serenatas cerró con gran éxito, reafirmando el compromiso de seguir promoviendo actividades culturales que fortalezcan el tejido social y mantengan vivas las tradiciones que distinguen a la comunidad.